Memoria en ruinas
Esta exposición invita a un viaje en el tiempo, a través de imágenes captadas en 1976 y alguna a finales de la década de los 80 —cuando la fotografía analógica era el único medio que teníamos para guardar momentos—, en un sanatorio abandonado, un lugar cargado de historia, misterio y ecos del pasado.
El sanatorio, inaugurado en 1917 bajo la mirada distante de Alfonso XIII, fue concebido como una obra moderna y necesaria, aunque fue también reflejo de ideologías reaccionarias. Sus muros desconchados y ventanales vacíos evocaban una atmósfera inquietante, que inspiró incluso películas de terror de bajo presupuesto.
En estas imágenes, no solo vemos ruinas físicas, sino también imaginamos fragmentos de historia: la sombra de un oficial nazi, la memoria de Hiroshima, y la repetición de la historia como tragedia y farsa, según Hegel y Marx, y recordamos los versos de D. Antonio Machado quien estuvo allí ingresado.
Un detalle curioso es un grafiti que dice «Abajo Rottenmayer, que vuelva Heidi», una frase que enfrenta la educación dura y autoritaria con un símbolo de inocencia y libertad.
Estas fotografías quieren ser recuerdos de un pasado que nos interpela, y una invitación a reflexionar sobre la memoria, la historia y la esperanza en medio de la decadencia.
El sanatorio
Serie fotográfica realizada en varias visitas a las ruinas de un sanatorio abandonado, utilizando cámaras y películas analógicas en color y blanco y negro. Imágenes, vídeo y texto por Pedro M. Martínez © (2026).